Nueva York, 23 de septiembre de 2025 — En un discurso cargado de críticas directas a la administración de Donald Trump, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, hizo un llamado contundente ante la Asamblea General de Naciones Unidas para crear una fuerza armada internacional que intervenga en la Franja de Gaza y detenga lo que calificó repetidamente como un “genocidio” contra el pueblo palestino.
“El presidente de Estados Unidos se hace cómplice del genocidio, porque es genocidio y hay que gritarlo una y otra vez”, afirmó Petro durante su intervención, que superó con creces los 15 minutos asignados a cada mandatario. El jefe de Estado colombiano planteó que dicha fuerza no sería un contingente de cascos azules, sino “un ejército poderoso de los países que no aceptan el genocidio”, conformado a través de una votación en la Asamblea General y no en el Consejo de Seguridad.
Petro, quien concluye su mandato en 2026, ha sido uno de los líderes latinoamericanos más activos en la denuncia de los ataques de Israel en Gaza. Bajo su administración, Colombia rompió relaciones diplomáticas con el gobierno de Benjamín Netanyahu, detuvo las exportaciones de carbón hacia ese país y se sumó a la demanda de Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia.
El mandatario aprovechó su intervención para denunciar además las acciones militares estadounidenses en el Caribe, que calificó como “asesinatos de jóvenes pobres de América Latina” y acusó a Washington de utilizar la política antidrogas como un mecanismo de dominación. “La política antidrogas no es para detener la cocaína que llega a Estados Unidos. Es para dominar a los pueblos del sur”, señaló.
Petro también cuestionó con dureza la dependencia global del petróleo y el fracaso en la lucha contra el cambio climático. Subrayó la necesidad urgente de transformar el modelo energético mundial y destacó el potencial de América Latina en la producción de energías limpias.
El discurso del presidente colombiano se dio apenas una semana después de que la administración Trump descertificara a Colombia en su lucha contra el narcotráfico, decisión que, pese a estar acompañada de una excepción para mantener la cooperación bilateral, tensó aún más las relaciones entre Bogotá y Washington. “Soy un presidente descertificado por el presidente Trump sin que tuviera ningún derecho a hacerlo”, enfatizó.
La intervención de Petro, su cuarta y última como jefe de Estado ante la ONU, provocó la retirada de la delegación estadounidense del recinto. Su tono desafiante y sus duras acusaciones marcaron el cierre de una participación que buscó dejar huella en la arena internacional, con un mensaje centrado en la justicia global, la soberanía latinoamericana y la defensa de los derechos humanos.
Visitas: 2

