MONTERÍA. En una apuesta por desescalar la violencia y promover la resolución pacífica de conflictos, la Policía Nacional, a través de su Grupo de Policía Comunitaria de la Estación Sur, desplegó una jornada de sensibilización en diversos sectores de la ciudad. El mensaje central es claro: proteger la vida es una tarea compartida que comienza por controlar las emociones y evitar que una discusión se convierta en tragedia.
La campaña, enfocada especialmente en los barrios de la Margen Izquierda, busca reducir las cifras de homicidios derivados de riñas e intolerancia, situaciones que a menudo pueden prevenirse con la intervención oportuna de las autoridades.
Durante la jornada, los uniformados compartieron herramientas prácticas con los ciudadanos para gestionar situaciones de tensión:
- Diálogo ante todo: Utilizar la comunicación como la primera y única vía para resolver diferencias vecinales o personales.
- Control de impulsos: Identificar situaciones de riesgo y alejarse antes de que la agresividad escale.
- Cero riñas: Recordar que la violencia física no solo pone en riesgo la vida, sino que acarrea graves consecuencias legales.
- Llamado a tiempo: No esperar a que el conflicto estalle; reportar comportamientos sospechosos o amenazas de inmediato.
Para garantizar que la comunidad se sienta respaldada, la subteniente Andrea Ibáñez Morales, jefe del Grupo de Policía Comunitaria, hizo entrega de los números directos de los cuadrantes y zonas de atención policial.
“Muchas situaciones que terminan en hechos lamentables pueden evitarse si acudimos al diálogo y a los canales institucionales. Invitamos a los ciudadanos a confiar en su Policía y a utilizar el número del cuadrante. Proteger la vida es una responsabilidad de todos”, enfatizó la oficial.
La Policía Nacional recordó que los habitantes de Montería cuentan con la línea de emergencia 123 disponible las 24 horas para denunciar cualquier hecho que afecte la integridad física de las personas. Con estas acciones, se busca no solo capturar delincuentes, sino construir un tejido social más solidario donde la vida sea el valor supremo.


