MONTERÍA. En un esfuerzo por proteger el patrimonio de los emprendedores y empresarios locales, la Policía Nacional, a través de su Grupo de Policía Comunitaria, desplegó una agresiva campaña educativa en las principales zonas comerciales de la capital cordobesa. El objetivo es claro: cerrarles el paso a los delincuentes mediante la cultura de la denuncia y la adopción de medidas de seguridad «inteligentes».
La estrategia busca que los comerciantes dejen de ser blancos fáciles, enfocándose en los momentos de mayor riesgo, como la apertura y el cierre de los locales, donde la distracción suele ser el mejor aliado del ladrón.
La Subteniente Andrea Paola Ibáñez Morales, jefe de la Policía Comunitaria, socializó un decálogo de autoprotección que todo comerciante debería aplicar:
- Filtros de contratación: Realizar una verificación rigurosa de antecedentes (penales, fiscales y disciplinarios) antes de vincular personal nuevo.
- Manejo de efectivo: Evitar la acumulación de grandes sumas de dinero en las cajas y mantenerlo fuera de la vista del público.
- Alertas en puntos críticos: Mantener vigilancia extrema al abrir o bajar las persianas del negocio, evitando el uso del celular o distracciones externas.
- Comunicación de red: Fortalecer los grupos de apoyo con los cuadrantes y reportar cualquier individuo en actitud sospechosa de inmediato.
Las autoridades fueron enfáticas en que el silencio favorece la impunidad. Por ello, la campaña promueve el uso constante de la línea 123 y el contacto directo con la estación de policía más cercana.
“La información oportuna y la denuncia son fundamentales para actuar de manera rápida y efectiva. Invitamos a los comerciantes a confiar en su Policía y a trabajar de la mano para prevenir el hurto”, puntualizó la Subteniente Ibáñez.
Con este despliegue, la Policía Nacional reafirma su compromiso de custodiar el corazón económico de Montería, recordando que la seguridad es un trabajo en equipo donde la prevención es la mejor inversión.

